La integración de las personas para conseguir un sector sanitario más humano

A Coruña acogió el VIII Congreso Internacional de Felicidad en el Trabajo, organizado por Aedipe Galicia. Fueron dos días llenos de experiencias positivas e inspiradoras en el ámbito de la dirección y del desarrollo de las personas. Los empleados felices y comprometidos son más productivos. Se trata de una buena razón para que las empresas cuiden la gestión de las emociones de las personas.

El congreso dedicó una mesa redonda a conocer diferentes iniciativas disruptivas del sector sanitario, un sector que nace para cuidar de la salud de los pacientes. Sin embargo, estos no son el único grupo de interés que los gestores de los centros hospitalarios han de atender. Si se trata de liderar personas, no se puede olvidar a las familias y los propios profesionales de un sector de contexto árido con altos niveles de estrés y con situaciones de sufrimiento. El objetivo lo apuntaba Macarena Gálvez: “motivar y recuperar la profesión, pues vivimos en un sector sanitario que nos hace olvidar por qué decidimos dedicarnos a cuidar del otro”.

Humanización de los hospitales
Macarena Gálvez Herrer, psicóloga experta en salud laboral, fue la encargada de presentar Proyecto HUCI, una iniciativa para humanizar los cuidados intensivos que sirve de foro y punto de encuentro entre pacientes, familiares y profesionales. La cercanía y la conexión es fundamental para generar un vínculo médico-paciente y, así, disminuir la ansiedad y el estrés. En cuanto a las familias, el proyecto trata de flexibilizar horarios de visitas y convertir las salas de espera en salas de estar, acondicionando los espacios para un mayor bienestar de las personas en momentos difíciles.

Macarena Gálvez explica el Proyecto HUCI.

Búsqueda de la integración
José Fonseca Pires, responsable del departamento de Comportamiento Humano en las organizaciones en AESE (IESE Portugal), nos dio a conocer las conclusiones de sus tesis en la que trata la relación entre motivación e integración. El experto, con una perspectiva de dirección por misiones, habla de “calidad motivacional” para referirse a factores motivadores que conducen a la integración. Esos factores son la motivación intrínseca (desafío, autonomía, formación y desarrollo) y la misión (contribución a los stakeholders: enfermos, colegas, sostenibilidad). A diferencia de estos, el bien general y el salario no serían integradores.

Según el experto, “los departamentos de RRHH de los hospitales deben elegir políticas que faciliten el desafío, el desarrollo y la misión”. También es necesario incluir a todos los grupos de interés pues “si solo se tiene en cuenta el enfermo no es una política integradora”, añade Fonseca.

Florient Amion, director de Vygon en España, empresa dedicada a la distribución de productos hospitalarios, explicó sus acciones de responsabilidad social. Cuentan con un modelo de gestión humanista y un edificio “optimista” para favorecer el mejor clima laboral, miden la felicidad de los trabajadores a través de una app y evalúan las fortalezas de la empresa. “No se puede hacer una RSC de postín. Las empresas que van a sobresalir son las que sean capaces de impactar en nuestras vidas“, concluye Amion.